martes, 30 de octubre de 2007

Ilusiones ópticas

Para proseguir con la senda abierta por el inefable AC, acá les dejo un fantástico video sobre ilusiones ópticas creadas por el cerebro.

sábado, 27 de octubre de 2007

Cerebro Derecho vs. Cerebro Izquierdo

Miren esta asombrosa investigación que me envió mi amigo personal AC, afamado y prestigiosos catedrático de la Northwestern University, sobre el funcionamiento del cerebro humano.

Clickeen en la imagen de la baialrina y observen para que lado gira:

Si gira en sentido horario, entonces estás usando principalmente el lado derecho del cerebro y viceversa.

La mayoría de la gente ve a la bailarina girar en sentido antihorario.

Fijate si podés tratar de concentrarte y hacer que la baialrina cambie de dirección.

Funciones del cerebro izqueirdo
El hemisferio izquierdo, viene a ser algo así como el cerebro "lógico". Los centros del lado izquierdo del cerebro controlan, y están implicados en la facultad de reconocer, grupos de letras formando palabras, y grupos de palabras formando frases, tanto en lo que se refiere al habla, la escritura, la numeración, las matematicas y la lógica, como a las facultades necesarias para transformar un conjunto de informaciones en palabras, gestos y pensamientos.

Funciones del cerebro derecho
El hemisferio derecho gobierna tantas funciones especializadas como el izquierdo. Su forma de elaborar y procesar la información es distinta del hemisferio izquierdo. No utiliza los mecanismos convencionales para el análisis de los pensamientos que utiliza el hemisferio izquierdo. Es un hemisferio integrador, centro de las facultades viso-espaciales no verbales, especializado en sensaciones, sentimientos, prosodia y habilidades espaciales; habilidades visuales y sonoras no del lenguaje como las artísticas y musicales. Concibe las situaciones y las estrategias del pensamiento de una forma total. Integra varios tipos de información (sonidos, imagenes, olores, sensaciones) y los transmite como un todo.

Vida después de la muerte: Reencarnación

¿Hay vida después de la muerte? ¿Existe el alma o no somos más que polvo con impulsos electromagnéticos?

Preguntas como estas inquietaron a la humanidad desde siempre, o al menos, desde hace algunos años. Sin embargo, la Academia no puede o no quiere involucrarse en esta cuestión, por tener cosas mucho más importantes que hacer. Sin embargo, existen honrosas excepciones. Una de ellas, es el caso de mi estimado colega y amigo, el recientemente fallecido Dr. Ian Stevenson de la Universidad de Virginia. Este ilustre Científico (así, con mayúsculas) dedicó su vida a recopilar casos de reencarnación, viajando por todo el mundo para investigar diversas manifestaciones de este fenómeno. A él le debo mi interés en la materia y va dedicado este post.

En sus numerosos libros, Stevenson ilustró casos de reencarnación y, muy concretamente, sobre niños que recordaban sus vidas anteriores. Su obra incorpora además cientos de fotografías, incluyendo un estudio de marcas de nacimiento que no pueden atribuirse a factores hereditarios, y se ocupa también de malformaciones y otras anomalías que no son heredadas ni producto de causas prenatales (antes del parto) o perinatales (después del parto). Para muchas de estas marcas, no había otra explicación que la reencarnación. En algunos casos, Stevenson aportaba la prueba de que muchas de estas marcas podían atribuirse a la causa de la muerte del niño en su vida anterior.

En su obra se recogen casos en los que un difunto se le aparece a una mujer embarazada o todavía no embarazada y le anuncia que quiere nacer como hijo suyo. Estos sueños se dan mucho en Birmania y entre los indios de Alaska. En otras culturas, por ejemplo los indios tlingit y los igbos de Nigeria, se examina al recién nacido en busca de marcas que indiquen si un difunto al que hayan conocido ha vuelto a nacer entre ellos. Y en tribus de África Occidental se marca al difunto para poder identificarlo cuando renazca.

El factor común más corriente que indica un renacimiento es el del niño que recuerda vidas anteriores y habla de ellas, casi siempre entre los dos y los cuatro años. Estos recuerdos van borrándose gradualmente entre los cinco y los ocho años, aunque hay excepciones en los que niños mayores recuerdan vidas anteriores. Algunos niños viven los recuerdos con tanta emoción y presencia que suelen hablar de su otra vida en presente. Y casi todos pueden explicar los hechos que condujeron a su muerte.

Stevenson aporta otros ejemplos para su teoría: los niños que no murieron de muerte natural muchas veces desarrollaron fobias. Si se ahogaron tenían fobia al agua; si murieron por herida de bala tenían horror a las armas de fuego y a las detonaciones; si murieron por accidente de circulación, tenían fobia a automóviles, camiones o autobuses. Pudo comprobar que estas fobias se acentuaban cuando la persona alcanzaba la edad en que sucedió su muerte. Esta teoría incluye también las adicciones: adictos al alcohol o al tabaco en una vida anterior, manifiestan o desarrollan de niños apetencia por estas drogas. Muchos niños expresan dotes o habilidades que poseían en su vida anterior. Y personas que en la vida anterior tenían otro sexo tienen dificultades para adaptarse al nuevo.

Es paradigmático que la mayor cantidad de casos se haya dado en la India, donde la existencia de la reencarnación está fuera de duda y es parte de la religión oficial. Seguramente, un medio cultural que estimule y no sofoque ni reprima la percepción de estas manifestaciones, registrará muchas más experiencias que una sociedad donde la reencarnación sea un tema tabú.

A continuación, voy a reproducir un par de casos paradigmáticos sobre este fenómeno:

El 19 de enero de 1951, Munna, un pequeño de seis años, jugaba delante de la tienda de su padre, peluquero de Kannauj, una importante ciudad del norte de la India. Dos desconocidos aparecieron repentinamente y sin que nadie los observe raptaron al niño. Al constatar su ausencia el padre, Sri Jageshwar Prasad, se inquietó. Hizo buscar a Munna y algunas horas más tarde encontraron el cadáver del pequeño degollado a la orilla de un río. Muy pronto, dos hombres fueron detenidos y uno de ellos confesó el crimen, pero luego se retractó. Como no se logró encontrar ninguna prueba formal de su culpabilidad, la policía decidió soltarlos. Seis meses después de la muerte de Munna, nació en otro barrio de Kannauj, Shankar, hijo de Sri Babu Ram Gupta. Apenas aprendió sus primeras palabras, el niño mostró un comportamiento extraño. A los dos años hablaba de su "otra casa" a la que le gustaría volver. Quería ver a sus "otros padres" y no cesaba de reclamar unos juguetes que describía con mucha precisión y que nunca tuvo. En ocasiones, Shankar era presa de grandes temores, y contaba como en su "otra vida" dos hombres lo degollaron. Desde su nacimiento, el chico tenía bajo el mentón, a lo ancho del cuello, una marca misteriosa que parecía ser una larga cicatriz. En 1954 la historia de Shankar recorrió la ciudad entera y delante de numerosos testigos y en varias ocasiones contó "su" asesinato. Entregó detalles que nunca fueron dados a conocer a la opinión pública, pero que correspondían a la confesión del acusado que se retractó posteriormente. Esto llegó a oídos de Jageshwar: turbado, quizo conocer a Shankar; pero el padre de éste, Babu Ram, se opuso a ello. El asunto comenzó a inquietarlo y temía que le puedieran quitar a su hijo. Jageshwar insistió y el 30 de julio de 1955 logró conocer a Shankar y a su madre. El niño que acaba de cumplir cuatro años reconocó a Jageshwar y se lanzó a sus brazos.

Entre los drusos, que pertenecen a una secta islámica minoritaria, es general la creencia en la reencarnación, la cual constituye un elemento fundamental de sus creencias. Sin embargo, muchos drusos expresan un considerable escepticismo sobre algunos casos particulares de reencarnación, es decir, que no se trata de un pueblo simple y crédulo En el Líbano, en una aldea de nombre Kornayel, situada a unos quince o veinte kilometros al este de Beirut, se dió un caso excepcional que fue investigado minuciosamente por Ian Stevenson. Cuando se entrevistó con Mohamed Elawar y su esposa, en su primera entrevista le informaron de que su hijo Imad había nacido en diciembre de 1958. Pudiera haberse sospechado de que algo extraño estaba sucediendo, cuando la primera palabra que dijo el niño fue "Jamileh", el cual era el nombre de la amante de Ibrahim Bouhamzy, el hombre que se suponía se reencarnó en Imad. Tan pronto como estuvo en condiciones de formar frases, Imad comenzó a hablar de su vida pasada. Su padre lo castigaba frecuentemente por "decir mentiras", pero Imad persistía. A la edad de 2 años y de modo espontaneo reconoció en la calle a un vecino de Bouhamzy. Dió muchos detalles de su casa (es decir, de la casa de Bouhamzy), de sus parientes y de la propia vida del difunto. Pese a todo, su familia no se sintió impulsada a comprobar lo que podía haber de cierto en todo aquello. Mohammed, el padre, había asistido en una ocasión a un funeral en la ciudad de Khriby, donde viviera Bouhamzy, pero no conocía a éste ni a miembro alguno de su familia. Los dos pueblos estas separados por unos 30 kilometros, pero en aquella época los habitantes de esta región del Líbano no solían viajar mucho, asi que los miembros de las dos familias, Elawar y Bouhamzy, estaban seguros de no haberse conocido antes. Después de hacerse con toda la información posible sobre Imad, Stevenson se dirigió a Khriby para recoger todos los datos que pudiera sobre la familia Bouhamzy. Finalmente, Imad y su padre fueron llevados a Khriby, donde Imad fue presentado a la familia Bouhamzy. El niño reconoció espontaneamente a muchos de sus miembros, a los que se dirigió de la manera apropiada. Los Bouhamzy se quedaron atónitos al ver cómo se comportaba Imad, lo cual es un aspecto muy interesante en este tipo de casos. La familia Bouhamzy afirmó que aquel niño de cinco años actuaba exactamente igual que lo había hecho Ibrahim Bouhamzy.

Update:

En una de las medidas más absurdas de totalitarismo, el régimen chino prohibió a los monjes tibetanos que se reencarnen sin permiso del gobierno. ¡No es joda! Miren...


jueves, 25 de octubre de 2007

¿Quienes fueron los Templarios?

En la actualidad, casi no hay misterio de la historia que no involucre a estos monjes guerreros de la Edad Media. Por esto, bien vale dar una explicación sobre quienes fueron estos pibes y porque despiertan tanta fascinación a 700 años de su desaparición oficial.

En primer lugar, vamos a hacer un poco de historia para contextualiar su surgimiento.

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo fue fundada en 1118 por dos caballeros francos a instancias de San Bernardo de Claraval, teniendo como particularidad que se trataría de una orden de monjes-guerreros. En el contexto de las Cruzadas, siendo ya nueve, se presentaron ante el rey de la recientemente conquistada Jerusalem y se ofrecieron a custodiar el camino entre la Ciudad Santa y el puerto de Jaffa. Poco después, el rey les entregó como vivienda una parte del templo de Jerusalem, lo que les dio el nombre definitivo de Caballeros Templarios. Diez años permanecieron en esa condición, sin aumentar su número ni inmiscuirse en las guerras santas en que estaba sumida la zona. En 1128, San Bernardo logró en el Concilio de Troyes que la Orden del Temple dependa exlusivamente del poder papal, sin sujeción alguna a las autoridades eclesiásticas o terrenales y liberada de todo impuesto. A partir del Concilio, sus principales miembros recorrieron el mundo de entonces reclutando fondos y enrolando efectivos para asumir, ahora sí, la Guerra Santa.

Estos legendarios y bravos guerreros, en Europa se transformaron en un factor de crecimiento, pacificación y civilización. En un plano de respeto al conocimiento y creencias monoteistas, los templarios entablaron en Oriente relaciones, entre batalla y batalla, con musulmanes y rabinos a los que invitaron a su base en Francia para discutir y aprender de ellos.

Paralelamente a su enriquecimiento, forjaron y ampararon una legión de artesanos. Desarrollaron el arte gótico y características arquitectónicas muy peculiares en todos sus edificios. Construyeron o ayudaron a construir más de 70 de catedrales en menos de 100 años, que liberadas del románico, se alzan hacia el cielo, en abierto desafío a la ley de gravedad. Protegieron "fraternidades" constructoras que luego se transformarían en la semilla de la francmasonería. Despejaron los caminos de ladrones salteadores con lo que abrieron las rutas al comercio. Difundieron la letra de cambio y la banca y con sus extensos cultivos alimentaron como nunca a hombres y bestias de Europa. De este modo, la buena administración, la excención de impuestos, los botines de guerra, las continuas donaciones y buenos negocios, dieron como fruto el enriquecimiento de la Orden.

La noche del viernes 13 de octubre de 1307, el Rey de Francia Felipe el Hermoso hizo arrestar a los templarios de su reino, de quien era deudor. Acusados de herejía, sodomía, confesión comunitaria, escupir el crucifijo y otros argumentos, los nobles caballeros debieron sufrir lo indecible en cárceles pestilentes, frías, oscuras, hostiles hasta su destino final: la hoguera.

Hasta aquí la historia, a partir de ahora, la leyenda.

Es bastante comentado el raro hecho de que el Rey Balduino, a poco de llegar los 9 primitivos caballeros a Jerusalem, les ofreciera como alojamiento nada menos que el Templo y poco después los dejara como únicos ocupantes. Uno de los supuestos más firmes es que la misión secreta impuesta por San Bernardo era la búsqueda del Arca de la Alianza y las Tablas de la Ley, que suponía enterradas en el Templo. Es probable que con las "Tablas de la Ley" hubiera copias de algunos documentos sagrados egipcios que Moisés (sacerdote egipcio iniciado) se habría llevado en el éxodo, tal vez motivo determinante de la encarnizada persecución del Faraón. Diez años después de su llegada, los caballeros regresaron y cinco de ellos asistieron al Concilio. Atrás, en el Templo de Jerusalén no ha quedado piedra sin remover. Hasta han recuperado una caballeriza subterránea de Salomón, que podía alojar 2000 caballos. No hay constancia de que hayan encontrado el Arca y la Ley... pero a partir de su regreso parecieron haber adquirido de pronto los suficientes conocimientos arquitectónicos como para dejar de lado la pesada construcción románica y pasar a la catedral gótica.

La destrucción y literal aniquilamiento de la Orden ocurrieron en Francia, dominio de Felipe el Hermoso, donde inexplicablemente los caballeros, combatientes ejemplares, se entregaron mansamente como corderos. Se dice, sin embargo, que su poderosa flota naval, con asiento en La Rochelle, soltó amarras con destino desconocido. No ocurrió lo mismo en otros países. En Alemania resistieron la orden de entregarse y pasaron a integrar los caballeros teutónicos. En Portugal tomaron el primitivo nombre de Pobres Caballeros de Cristo. En España, ingresaron en otras Ordenes, es decir cambiaron de hábito. De ahí que muchos supongan que el Temple no ha muerto sino pasado a la clandestinidad. ¿No es acaso templaria la cruz pintada en las carabelas de Colón y de los navegantes portugueses? De este hecho surgen las teorías que sugieren que los Templarios visitaban asiduamente el continente americano y que de ellos haya obtenido Colón sus mapas.

Aparentemente, los templarios se establecieron siempre en enclaves mágicos, sagrados, lugares de mucha energía, donde por otra parte, ya habían existido otros cultos y construcciones sagradas. Se dice entonces que bebieron de fuentes más antiguas, a veces no conocidas, que su sincretismo religioso conjugó el esoterismo esenio y judío con el sufismo, el gnosticismo, la alquimia, el hermetismo egipcio y el mundo mágico de las runas y el mito del Santo Grial.

Zeitgeist

Miren esta película realizada por unos antiguos discípulos míos.

En la misma, se desarrollan mis controvertidas teorías acerca de la caracterización de la adoración de Jesucristo como un simple culto solar. Para desarrollar esta teoría, vinculé mis vastos conocimientos astrológicos con mi erudición en religiones antiguas y ¡Voilà!

Disfrutenla y aprendan.

Los misteriosos mapas de Piri Reis

¿Cómo pudo realizar el pirata y cartógrafo turco Piri Reis en 1513 mapas detallados de tierras y continentes que no habían sido aún descubiertos?



Según él, se basó en otros mapas. Algunos recientes, como los de Cristobal Colón, para confeccionar las islas del Caribe. ¿Pero de donde corno copió al detalle el contorno de América del Sur en una época en la que recién se comenzaba a sospechar que esa tierra no pertenecía a la India? ¿¿De donde sacó la loca idea de que esa Terra Incongnita tenía una cadena montañosa que la recorría de norte a sur?? ¡¡¿¿Como imaginó la existencia del curso del río Orinoco, del Amazonas o del Río de la Plata??!!

Pero eso no es todo ni lo más inquietante. Si miran al sur del continente sudamericano, verán ustedes, mis queridos escépticos, que Tierra del Fuego está unida a una Antártida medio deforme. Entonces, ustedes con aires de suficencia, comenzarán a despreciar la obra del legendario marino otomano. Sin embargo, deben saber que cuando en el año 1958 fueron tomadas fotografías satelitales del continente blanco, se pudo deducir que la Antártida sin la capa de hielo era ... ¡Tal como la que había dibujado Piri Reis!

Es decir que el mapa en el cual se basó Piri Reis, fue realizado antes de que la Antartida haya quedado cubierta de hielos, que fue ... hace unos 11.000 años, al final de la última glaciación. Es más, en esa época existía un puente natural que unía Tierra del Fuego con la Antártida...

Para colmo de sorpresas, si observamos detenidamente los mapas de Reis, veremos que entre América del Sur y África existe una isla de gran tamaño denominada Antillia, que no existe, o al menos no existe ya. Otras islas más pequeñas la rodean. ¿Se trata del mítico continente Atlántida?

Los mapas de Piri Reis son un incómodo indicio a favor de la teoría danikeniana sobre la antigua visita de seres procedentes del cosmos. Según mi viejo amigo y colega Erich von Däniken, la cosa es clara: seres extraterrestres cartografiaron nuestro planeta, y quizá también otros, desde estaciones espaciales. En una de sus visitas a la Tierra regalaron copias de sus mapas a nuestros antepasados que naturalmente fueron considerados como algo sagrado, y así se conservaron durante milenios hasta que finalmente cayeron en manos de nuestro hábil almirante turco. Al trazar su mapamundi, éste no sabía verdaderamente lo que representaba.

Los mapas de Piri Reis han sido comparados con los más modernos, y las divergencias resultantes son mínimas.